Confitura rústica de piña a la vainilla


Mi hijo había comprado una piña que yo me encontré encima del banco de la cocina y ya llevaba unos días allí. Me pareció que estaba madura y que podía pasarse en breve. Al cortarla, comprobé que estaba en lo cierto y sólo cerca de la parte de las hojas, se veía muy madura. Cuando hablamos de hacer confituras y mermeladas, es fundamental que la fruta esté en su punto justo de madurez. También todos sabemos, que en muchos casos, aprovechamos la fruta un poco “in extremis”. Mi piña estaba ya a punto de pasar la línea y por eso, no tardé nada en ponerme manos a la obra.

Me gustan las confituras rústicas, esas en las que se notan los trozos de fruta y quedan densas, con mucho sabor. Con la manzana, no hubiera sido necesario añadir el agar-agar, pero me interesaba obtener esta textura y lo conseguí, al igual que en esta Confitura rústica de naranja al Oporto, que llegó a ser cabecera del blog un tiempo. El toque de chocolate negro, también le vendría muy bien a la piña.

Aproveché que tenía que hacer un regalo y un bote de esta confitura era perfecto. Hace tiempo que preparé una Mermelada de piña picantona y unas deliciosas confituras con esta fruta: Confitura de piña y mango y la Confitura de piña en trozos al Oporto. Dulce o picante, con Oporto o con vainilla, están muy, muy ricas. Elige la tuya. 

A mí, todavía me queda un poquito y la persona a la que se la regalé, me comentó que no parecía que fuera sin azúcar, que estaba muy buena. Recomiendo esperar a consumirla porque la vaina que hemos dejado en el interior del tarro, intensifica el sabor.

Sabéis que utilizo mucho los vasitos en mis fotos para servir cualquier tipo de comida y muchas veces las mermeladas o confituras. Esta vez tengo otra excusa y es que a mis amigas del Recetario Mañoso, se les ha ocurrido servir la primavera en vasitos así que aquí estoy con mi aportación que espero os guste.
Ingredientes para 2 botes pequeños y un poco más 

- 700 g de piña en trozos grandes 
- 150 g de manzana con piel 
- 220 g de azúcar de abedul o azúcar 
- 2 vainas de vainilla 
- zumo de medio limón 
- 1 cucharadita de postre de agar-agar en polvo 

* 2 botes pequeños de cristal 

Antes de empezar… 

- Pelar la piña, quitar la parte dura y cortarla en trozos grandes. 

- Lavar bien la manzana, quitar la parte central y cortar en trozos 

- Abrir las vainas con la punta de un cuchillo y sacar las semillas. Reservar las vainas. 

- Si no tenemos esterilizados los botes, hervirlos con las tapas en agua hirviendo durante unos 10 minutos. Sacarlos con cuidado y colocarlos boca abajo en un paño, después secarlos con papel o un paño seco. 
Preparación en TMX 5

- Poner todos los ingredientes en el vaso, menos las vainas de vainilla. Programar, 10 segundos, velocidad 4. 

- Agregar las vainas cortadas por la mitad. Programar, 30 minutos, varoma, velocidad cuchara. Poner el cestillo sobre la tapa. 

- Incorporar el agar-agar cuidando que no caiga sobre las cuchillas. Programar, 3 minutos, 100º, velocidad 2. 

Preparación tradicional 

- Poner todos los ingredientes menos las vainas de vainilla en el vaso de un robot o batidora. Triturar un poco pero no demasiado. Verter en una cazuela. 

- Agregar las vainas cortadas por la mitad. Cocer a fuego medio, removiendo a menudo hasta que la confitura vaya reduciendo. 

- Incorporar el agar-agar y seguir cociendo durante unos 3 minutos aproximadamente. 
Envasado de la confitura 

- Introducir un trozo de vaina en cada bote. Verter la confitura caliente y si la vaina de vainilla no se ve, con la ayuda de una pinzas moverla para que quede vertical. 

- Tapar los tarros y colocarlos boca abajo sobre un paño de cocina hasta que se enfríen y se haga el vacío. 

Notas: 

- Es una confitura sin azúcar, así que, el tiempo de cocción y espesado de la confitura, cambiará si se utiliza azúcar en vez de azúcar de abedul. 

- Dejar las vainas en los botes o no, es opcional, me gusta cómo queda y si se consume varios días después de haber hecho la mermelada, el sabor de la vainilla se aprecia mucho más.

- La piña al quedar en trozos, muestra su textura, pero si no os gusta, se puede triturar totalmente la fruta. 

- Como siempre, lleva muy poca cantidad de azúcar de abedul, pero para mí, el dulzor es perfecto.

Bon profit!

Fondo de bacalao Skrei


El otro día vi el bacalao Skrei a muy buen precio. Es temporada. Lo compré entero y pedí que me quitaran la espina y lo cortaran en trozos. Se me ocurrió hacer un fondo. Le añadí una patata y menos agua, porque quería que quedara denso, como así fue. Era para mí sola y la verdad es, que el sabor es muy rico. 

El Skrei es un tipo de bacalao adulto, de temporada, que cada año migra desde el Mar de Barents, situado más al norte del Círculo Polar Ártico, hasta las frías aguas de la costa norte de Noruega en las que nacieron para desovar. Allí nacen nuevos ejemplares que, una vez desarrollados nadan hasta el Mar de Barents donde se convierten en adultos y permanecen hasta el momento de desovar en el que comienza de nuevo el ciclo. Sólo puede conseguirse en los primeros meses del año (enero-abril) y por eso, ya era hora de que aprovechara para comprarlo. Su carne es de textura más firme y jugosa que la de los demás bacalaos. Sus huevas, hígado y cocochas son bocados con un alto valor gastronómico. 

Y como en esta casa no se tira nada, ha valido la pena preparar este fondo en el que tan sólo utilicé la espina y una de las ijadas para que tuviera más sabor. 
Ingredientes 

- 200 g de cebolla 
- 80 g de zanahoria 
- 50 g de puerro 
- 500 g de espina de bacalao skrei + un trozo de ijada 
- 50 g de patata 
- 50 g de aceite de oliva virgen extra 
- una hoja de laurel pequeña 
- 1 cucharadita de sal (no le puse) 
- 1200 g de agua mineral 

Antes de empezar… 

- Pelar la cebolla y la patata, raspar la piel de la zanahoria. Cortar la cebolla y la patata en cuartos; la zanahoria y el puerro en trozos. 

Preparación en TMX 5 

- Poner las verduras en el vaso y programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar la espina del bacalao cortada por la mitad y el trozo de ijada. Verter el aceite. Rehogar programando, 10 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Verter el agua, la hoja de laurel y la sal, si se va a utilizar. Programar, 30 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Colar con el cestillo y pasarlo por un colador de malla muy fina para que no queden restos o impurezas. 
Preparación tradicional 

- Poner el aceite en una cacerola grande. Cuando esté caliente, pero no demasiado, agregar las verduras, la espina del bacalao cortada por la mitad y el trozo de ijada. Rehogar a fuego lento durante unos minutos y removiendo a menudo. 

- Verter el agua, la hoja de laurel y la sal, si se va a utilizar. Cocer durante unos 30 minutos a fuego medio y con la cacerola tapada. 

- Colar con un colador y después, pasarlo por un colador de malla muy fina para que no queden restos o impurezas. 

Notas: 

- No sale mucha cantidad, pero yo quería obtener un fondo espeso y con sabor, por eso, no utilicé demasiada agua. 

- Es perfecto para enriquecer cualquier preparación con pescado. 

- También se puede verter en cubiteras y utilizarlo en forma de cubitos con el mismo fin. 

Bon profit!

Fuente información sobre el bacalao Skrei, aquí.

Panecillos dorados con kamut y hierbas


Desde enero no había publicado una receta de pan y ya tenía muchas ganas. La receta era de unos Panecillos con masa madre que le suelo preparar a mi hijo para que se los lleve al colegio. Una masa madre sencilla y que se hace en un momento. Los de hoy, son los que más repito desde hace unos meses porque quiere que sean ligeros, pero os aseguro, que cada vez aumento el peso, o doblo ingredientes, porque con 25 años y dando clase a pequeñas fierecillas, hambre a media mañana le entra y no poca. 

La bola de masa madre ya la he utilizado en panes muchas veces pero no tanto, como el prefermento de esta receta que ya para más de uno, es conocido. ¿Recordáis la famosa Pataqueta de l’horta? Pues sí, era una pena, después de tanto tiempo no utilizar esta receta y lo he hecho infinidad de veces y con diferentes tipos de harinas; el prefermento es una maravilla y se nota una barbaridad cuando se añade a cualquier masa. 

No os podéis imaginar, la cantidad de panes en panificadora que estoy haciendo con esta receta y modificando las harinas, añadiendo semillas, más cantidad de harina para que salga tipo sándwich… Os puedo asegurar, que la miga es espectacular, especialmente cuando los hago en la pani. 

Él los quiere que no pesen, como os he dicho antes, ligeros y a la vez tostados. Después de tanta prueba, con éxito, se me ocurrió ir a lo práctico y a lo poco ortodoxo. Ya os indico que hace meses que mi tiempo es escaso, pero no me gusta comprar pan y saco tiempo de donde no lo tengo y ánimo, para que siempre haya en el congelador panecillos como los que os muestro o cortadas de pan de molde para mí. Un día no quedaba ni uno, entré en una panadería de esas en las que en la pared de la calle pone, “horno de leña”, compré un panecillo y al llegar a casa y abrirlo por la mitad, se desmigó todo, como si fuera congelado. Los míos, sacados del congelador ya cortados, no se desmigan, quedan perfectos. 

Es una receta ya básica para mí, pero la “no técnica” se me ocurrió para acelerar y pasar de que quedaran bonitos, perfectos y terminar en seguida de darles forma. El secreto, preparar el prefermento la noche anterior. Como ha hecho frío hasta ahora lo dejo tapado a temperatura ambiente. 

Como le gustan con orégano, a veces, los pinto con aceite y le espolvoreo un poco antes de que vayan al horno, otras veces, con harina tamizada. 

Tenía harina de kamut de la que me regala mi amiga Milia, Cousas de Milia, pero le puse muy poca en esta ocasión. Me encanta y tengo que hacer un pan que sólo lleve esta harina. 

Espero que os gusten mis panes y juguéis como yo. No hay excusa, no son muy bonitos, pero están deliciosos. 

Me despido con vistas desde mi ventana, mi querida y vieja ventana y os deseo un buen fin de semana. 

Ingredientes para 6 panes dependiendo del tamaño 

Prefermento 

- 100 ml de agua mineral 
- 50 g de harina de cualquier tipo 
- ½ cubito levadura fresca (12.50 g) 
- ½ cucharadita de azúcar 

Masa del pan 

- 400 g de harina de trigo 
- 50 g de harina de kamut 
- 200 ml de agua mineral tibia 
- 10 g de sal fina (no le pongo)
- todo el prefermento 
- hierbas provenzales u orégano (opcional) 
- aceite de oliva virgen extra (para el rodillo y para pintar los panes) 

*un rodillo y una brocha de silicona
*papel sulfurizado 
*placas metálicas perforadas para hornear pan o bandejas de horno
La noche antes… preparar el prefermento. 

- Es tan sencillo mezclar los ingredientes, que no es necesario utilizar la TMX. 

- En un bol mezclar bien la levadura con el agua. Añadir la harina y el azúcar y mezclar bien. Cubrir el bol con papel film. Dejar reposar de 12 a 48 horas. 

- El reposo tiene que ser como mínimo de unas 12 horas. Saldrán burbujas o quedará un líquido por la superficie si lo dejamos más tiempo, pero no pasa nada. Si es verano, mejor introducir el bol en la nevera, sacarlo pasado el tiempo y dejar que se atempere. No siempre se forman las burbujas.

Preparación en TMX 

Masa del pan 

- Verter en el vaso el agua y programar 2 minutos, 37º, velocidad 2. 

- Añadir el prefermento (si estaba en la nevera, dejar que atempere)y la sal; mezclar 6 segundos, velocidad 6.

- Agregar las harinas y programar 20 segundos, velocidad 6 y 1 minuto, velocidad espiga. Parar la máquina, quitar el cubilete y volver a programar de nuevo, 1 minuto, velocidad espiga. Repetir la operación 3 veces más.
Preparación tradicional

Masa del pan

- Poner en un bol grande las harinas y la sal, hacer un hueco en el centro y verter el prefermento (si estaba en la nevera, dejar que atempere).

- Añadir el agua. Mezclar bien con una espátula o rasqueta de panadero para que se integren todos los ingredientes.

- Empezar a amasar durante unos 10 minutos, después seguir amasando hasta obtener una masa lisa y homogénea.

Formado de los panes

- Volcar la masa sobre la superficie de trabajo sin espolvorearla con harina. Desgasificarla, amasando un poco.

- Formar una bola con la masa.

- Dividir la masa en porciones del peso deseado. Yo suelo hacer panes de 120 g. Tapar con un paño las porciones para que no se seque la masa.

- Para bolear cada porción, primero, estirar los bordes de la masa desde fuera hacia adentro y dejar estos pliegues en la base. Después, bolear aplanando con la parte de la palma de la mano, presionando más en los bordes de la masa boleada hasta conseguir una forma redondeada. Ver vídeo aquí, mi amigo Fernando os enseña cómo.

- Y ahora toca aplanar rápidamente los panes. Para ello, untar la encimera con un poco de aceite y también el rodillo. Estirar la masa dándole la forma alargada o redonda, pero sin esmero, es en lo que vamos a ganar tiempo.

- Pasar cada pan a la bandeja perforada o cubierta de papel sulfurizado. Cuando estén todos, tapar la bandeja con un paño enharinado y dejar leudar 1 hora aproximadamente. Es muy importante que queden tapados y resguardados del aire.

Horneado

- Precalentar el horno a 220º C, sólo calor abajo. Poner en la base un recipiente con agua.

- Al llevar aceite el rodillo, no es necesario untar los panes, pero si queremos que se queden más pegadas las hierbas y queden muy dorados, es mejor hacerlo con una brocha, pero sin pasarnos. Si se desea, es el momento de espolvorear las hierbas sobre la superficie de los panes.

- Hornear 10 minutos, calor abajo. Después, sacar el recipiente con el agua con cuidado y hornear, 10 minutos más, calor arriba-abajo. Si se doran mucho, bajar la temperatura a 200º C.

- Repetir con la segunda bandeja. Me suelen salir unos 6 u 8 panes, dependiendo del peso.

- Sacar la bandeja con los panes y dejar enfriar sobre una rejilla.
Notas:

- Si es verano, sacar el bol del prefermento de la nevera, dejarlo a temperatura ambiente y tapado. Suele bastar con 1 hora.

- Al untar la encimera y el rodillo con aceite, la masa se desliza fácilmente y consigo el espesor adecuado en seguida. En estos panes, la forma es lo que menos importa. La miga queda suave y esponjosa, pero no tiene mucha. La corteza, crujiente. Los dejo enfriar, los abro por la mitad con cuidado utilizando un cuchillo de sierra especial para pan y los congelo en bolsas aptas para ello.

- Con la práctica, he conseguido ahorrar un poco de tiempo y son panes con poca miga, tal y como me los pide mi hijo. El prefermento cumple su función, la miga es esponjosa y el sabor delicioso.

- He probado con varias harinas y el resultado es perfecto. Se trata de practicar e ir comprobando cómo funcionan las harinas.

Bon profit!

Postre de fresas fácil


Este año llego muy tarde a celebrar el 6º Cumpleblog de mis amigas de Cocinando con las Chachas. Me parece que no he faltado nunca a la cita. Es un placer porque lo paso muy bien y ellas lo merecen. 

Este retraso no sólo ha sido por mi falta de tiempo, sino porque la primera receta que preparé adaptándola a mi dieta, salió mal y se me quitaron las ganas de repetirla ya que era complicado conseguir un buen resultado.

Buscando, buscando en su delicioso y completo recetario, vi este Postre de naranja fácil. Decidí, ya que estamos en primavera, sustituir la naranja por fresas y se me ocurrió hacer yo misma la Leche condensada. Leche condensada casera, desnatada y sin azúcar, una receta que ya había probado, pero que preferí modificar un poco. Esta receta era una buena excusa para repetir, publicar y utilizarla en este postre para que fuera sin azúcar y poder disfrutar de lo lindo.

Felicidades chicas, espero que os guste mi adaptación. Este postre es sencillo, está muy bueno y se peca un poquito menos.
Ingredientes 

- 250 g de yogur natural desnatado
- 50 g + 50 g de fresas 
- 160 g de leche condensada, desnatada sin azúcar 
- 1 galleta de espelta bio sin azúcar por vasito (opcional)

Antes de empezar… 

- Lavar las fresas y cortarlas en trozos. Pesarlas y reservar 50 g.

- Si no tenemos leche condensada, prepararla siguiendo mi receta o la que queráis.
Preparación en TMX 5 

- Poner todos los ingredientes en el vaso, excepto los 50 g de fresas. Programar, 2 minutos, velocidad 5. Si no quedan totalmente trituradas las fresas, repetir la operación.

- Agregar el resto de fresas y pulsar un golpe de turbo de 1 segundo. Se trata de que las fresas no queden totalmente trituradas, sino en trozos pequeños.

Preparación tradicional

- Poner todos los ingredientes (excepto los 50 g de fresas) en el vaso de la batidora. Batir bien hasta que estén bien triturada la mezcla.

- Agregar el resto de fresas y triturar muy poco . Se trata de que las fresas no queden totalmente trituradas, sino en trozos pequeños.
Montaje en vasitos

- Colocar una galleta en cada vasito y repartir la mezcla.

- Dejar enfriar en la nevera y servir este postre frío.

Notas:

- El postre de fresas tiene para mí el punto justo de dulzor debido a la cantidad de leche condensada que he utilizado.

- Tanto las galletas, como las fresas, se estropean con facilidad, por eso es mejor consumir el postre poco después de prepararlo o refrescar la mezcla y poner la galleta en los vasitos, antes de consumirlos.

- La leche condensada es desnatada y sin azúcar, por lo tanto, no espesa igual que si no lo fuera.

Bon profit!

Leche condensada desnatada

Con lo que me gusta la leche condensada, con lo adicta que he sido, no entiendo por qué he tardado tanto en publicar en el blog esta leche desnatada y sin azúcar. Desde que mi vida es sin azúcar, tomar leche condensada, a cucharadas, apretando el tubo y dejando caer el chorrito directamente en la boca o cubrir un buen trozo de mona de Pascua seca, ha sido imposible. También, pedir el famoso café bombón tan típico en tierras valencianas, ha sido imposible. No tomo café, pero un bombón, me gustaba tomarlo, de cuando en cuando. La verdad sea dicha, mi adicción a la leche condensada tuvo que desaparecer, cercenando disfrute y placer. Pero, ¿qué le vamos a hacer? A todo se acostumbra una.

La hice hace un tiempo utilizando una leche en polvo desnatada pero que no me gustó nada, porque quedaban unos grumos, nada agradables al degustarla. Ahí quedó la receta y no volví a repetir. En esta ocasión, tengo que aconsejar una buena marca de leche en polvo, para que esto no ocurra. Al ser desnatada y sin azúcar, no espesa tanto, pero el sabor y la textura me gusta. El punto de vainilla, tanto como el dulzor, va a gustos.


La excusa para hacerla ha sido utilizarla en este Postre de fresas fácil, que presento en un concurso. Por eso, publico las dos recetas al mismo tiempo. Queda ya en mis básicos, que ya era hora.

Espero que os guste y os sea de utilidad.
Ingredientes 2 botes pequeños o 1 más grande 

- 120 g de leche en polvo semidesnatada La Asturiana
- 140 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 1 cucharada de vainilla líquida (5 g aprox.) 
- 150 g de agua mineral 

* uno o dos botes de cristal esterilizados 
Preparación TMX 5 

- Poner en el vaso la leche en polvo, el azúcar de abedul o azúcar y la vainilla. Bajar los restos con la espátula. Programar, 6 segundos, velocidad 10. 

- Agregar el agua y programar, 10 minutos, 90º, velocidad 3 y medio. 

- Verter el contenido en los botes de cristal. 

Notas: 

- Se conserva en la nevera varios días, pero antes de utilizarla, es mejor removerla con una cucharilla. Al no llevar azúcar, no hagáis más cantidad y como ocurre con las mermeladas u otras preparaciones, puede verse un poco de líquido en la mezcla. 

- El dulzor depende de la cantidad de azúcar de abedul o de azúcar que utilicemos, por eso, dependerá del paladar de cada uno.

- No os indico el modo tradicional de prepararla, porque no he tenido tiempo de informarme cómo hacerla. Todo llegará. Mientras, os dejo un enlace que me ha parecido útil.

Bon profit!

Potaje de pulpo, olla rápida


¿Llego tarde? No es Cuaresma, no hace mucho frío ya… da igual me parece que este potaje aún puede apetecer y mucho. Se me ocurrió porque compré unos pulpos y no sabía qué hacer con ellos. Tenía muy claro que me los tendría que comer yo sola y un potaje, me pareció una opción perfecta. No me he arrepentido.

La olla rápida la uso muchísimo y en cuestión de este tipo de guisos, todavía más. No tengo mucho tiempo y no sólo es cuestión de rapidez, también de sabor. 

Ingredientes que no se suelen utilizar en un potaje, al menos en mi caso, han contribuido a que el resultado haya gustado y me quede con ganas de repetir. Os aseguro que al día siguiente, todavía estaba más bueno.

Espero que os guste.
Ingredientes 2 personas aproximadamente

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
- 1 cucharadita de pasta de ajos o 1 diente de ajo
- 40 g de cebolla 
- 90 g de tomate 
- 30 g de chirivía 
- 100 g de acelgas 
- un trozo pequeño de alga nori (opcional)
- 50 g de vino de Ribeiro (o vino blanco) 
- 120 g de garbanzo Pedrosillano
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera 
- 350 g de pulpo pequeño (3 pulpos) 
- 200 g de agua
- sal

* olla rápida WMF Perfect plus 3 l

Antes de empezar…

- Congelar los pulpos antes de cocinarlos. Sacarlos del congelador con antelación y dejarlos descongelar. Colocarlos después sobre varias hojas de papel de cocina para que absorba el resto de agua.

- El día anterior, poner los garbanzos a remojo. Yo los tengo congelados para usarlos cuando los necesito y ahorrarme el remojo previo.

- Pelar el diente de ajo y picarlo menudo (si no utilizamos la pastade ajos).

- Pelar la cebolla, el tomate y la chirivía. Cortarlos en trozos.

- Lavar las acelgas, secarlas y cortarlas en trozos.

- Cortar con unas tijeras el alga nori. Los trocitos deben ser muy pequeños.

- Lavar los pulpos, separar el cuerpo de las patas. Cortar el cuerpo en trozos no muy grandes.
Preparación olla rápida

- Verter el aceite en la olla. Cuando esté caliente, agregar la pasta de ajos o el ajo picado. Sofreír un poco e incorporar la cebolla y una pizca de sal. 

- Cuando la cebolla esté blanda, incorporar la chirivía y sofreír unos minutos, removiendo de cuando en cuando. 

- Agregar el tomate y seguir sofriendo a fuego lento. Añadir las acelgas, los trocitos de alga y el vino. Dejar cocer hasta que el vino se evapore y las acelgas reduzcan. 

- Agregar los garbanzos y el pulpo. Incorporar el pimentón. Sofreír unos segundos, sin dejar de remover, para que el pimentón no se queme. 

- Verter el agua, tapar la olla y cerrarla. 

- Cuando hayan subido las dos rayas, bajar el fuego (en mi vitro al 4) y dejar cocer unos 20 minutos. Cuando pase el tiempo, apagar el fuego y dejar la olla tapada hasta que se enfríe. 

Preparación tradicional 

- El mismo proceso que en la olla rápida, pero agregando más agua porque será necesario más tiempo para que el pulpo y los garbanzos se cuezan. 

Notas: 

- Suelo tener alubias y garbanzos congelados tras haberlos hidratado durante la noche en agua. De este modo, cuando hago un guiso, siempre los tengo a mano. Los tarros que venden contienen sal y yo prefiero controlar ese tema. 

- Mi olla es rápida por lo que los tiempos de cocción pueden variar en las vuestras. 

- La cantidad de agua dependerá de si os gusta más o menos espeso y de la cantidad de verduras que le añadamos. 

- Puse chirivía porque me gusta usarla de otras formas, pero añadí poca cantidad para que no influyera demasiado en el sabor del potaje. Ya lo habéis comprobado en otras recetas. Si no os gusta, usad patata, en mayor o menor cantidad. 

- Tenía pocas acelgas y no utilicé tampoco, muchos garbanzos. Para mí, perfecto así. 

- Las algas cada vez las utilizo más en mi cocina. Tenía nori y le puse muy poca porque no quería sabor, sino hacer un guiso mucho más digerible. 

- He hecho muchas veces la pasta de ajos, pero no siempre, recuerdo indicarlo en las recetas. Una vez elaborada, se conserva a la perfección en un bote de cristal en la nevera. Evita tener ajos que se pasan y es muy rápida de utilizar. 

- El toque del vino, se me ocurrió e imagino que confiere sabor al potaje. 

- El tiempo de cocción dependerá del tipo de garbanzo que se utilice y de la dureza del agua, pero en este caso, preferí aumentarlo para que el pulpo no quedara duro. 


Bon profit!

Curry de pollo, piña y manzana, olla rápida


Hacía mucho tiempo que no preparaba algo con curry. El que tengo es de Madrás y al utilizarlo, la casa huele de maravilla e incluso, tras lavarme muchas veces las manos, ese olor especial queda todavía impregnado. Descubrí una receta por internet y no tardé ni 24 horas en prepararla y menos mal que lo hice, porque disfruté mucho comiendo. 

Sabéis que me gusta la combinación dulce-salado y también me va mucho comer pollo con toque de curry. En la receta original, no se indican cantidades exactas y eso me obligó a adaptar la receta a mi gusto. Podía haber acompañado el plato con arroz, pero la cantidad de manzana y piña, eran lo suficientemente dulces, para no añadir hidratos en exceso.

Os aconsejaría jugar con las cantidades a vuestro gusto, porque el resultado es más bien para una persona o dos, que no comen demasiado. Si lo tomáis con arroz, puede ser suficiente. 

Utilicé la olla rápida WMF Perfect plus por la rapidez y en 5 minutos, estaba listo. La próxima vez, creo, que con 2, será suficiente. También, al utilizar la olla, el jugo resultante, puede ser mayor, que si se cocina de la forma tradicional. Se puede espesar la salsa, con un poco de maicena, pero yo no lo he hice. 

A mí me ha encantado y repetiré. Espero que a vosotros también. 
Ingredientes 1 o 2 personas 

- 20 g de aceite de oliva virgen extra 
- 155 g de pechuga de pollo campero 
- 1 cucharadita de postre de curry de Madrás (o a gusto) 
- 1 manzana Golden (200 g pelada y sin corazón) 
- 1 lata pequeña de piña en su jugo (155 g de piña y 65 g de jugo) 
- 90 g de agua 
- sal y pimienta

*Olla rápida WMF Perfect plus de 3 litros
Antes de empezar… 

- Si no nos han cortado el pollo en dados gruesos, hacerlo utilizando un cuchillo afilado. 

- Descorazonar la manzana, pelarla y cortarla en dados. 

- Abrir la lata de piña, colar el jugo, pesarlo y cortar las rodajas en dados grandes.

Preparación en olla rápida 

- Poner el aceite en la olla, cuando esté caliente, agregar los dados de pollo. Añadir el curry, mezclar con una cuchara de madera y en seguida, incorporar la manzana. Regar con el jugo de piña y 100 g de agua. 

- Remover y tapar la olla. Yo la puse al 7 y cuando subió el primer anillo, la bajé al 4 programando 5 minutos. Creo que podría ser suficiente con un poco menos de tiempo. 

- Apagar el fuego y dejar la olla tapada hasta que se enfríe. 

Preparación tradicional 

- La preparación tradicional, es exactamente igual, pero se realizará en una olla tapada, cociendo a fuego bajo durante unos 20 minutos aproximadamente. 

Notas: 

- Tenía la pechuga comprada y fileteada. Es mejor, cortar dados gruesos para que se reseque menos.

- Se puede ligar la salsa con un poco de maicena, pero a mí me apeteció más tomar el jugo tal cual. 

- La manzana Golden se deshace mucho, pero a mí me gusta así. En la cocción tradicional, la piña se incorpora al final, pero yo lo cociné todo a la vez. 

- Mi lata de piña tenía 4 rodajas y poco jugo, pero fue suficiente. 

Bon profit! 

Fuente: Pinchad aquí.

On the 30th. Marzo 18. Empieza por B


En enero de este año, en On the 30th, se me ocurrió cambiar de estrategia y recopilé al azar Recetas que empiezan por A. Así, la primera en sorprenderme y recordar soy yo. Tras dos meses, vuelvo a repetir y sigo con el abedecedario.

Al buscar recetas que comienzan por B, lo primero que surge son bizcochos y la verdad es, que tengo bastantes y he elegido sólo tres. El resto, recetas diferentes que por supuesto, no son las únicas en el blog que comienzan con esta letra. Son muchas y podéis buscarlas en el índice, si os apetece.

¡A elegir! Espera a que se abra el desplegable bajo el logo y pincha en las imágenes que te llevarán a la receta.
Me apetece empezar con un bizcocho diferente por su forma de medir los ingredientes, el Bizcocho a cucharadas con albaricoques. En nada, tenemos albaricoques a la venta y si no queréis hacerlo con esta fruta, la podéis cambiar. Os lo recomiendo.

Probé a hornear en la panificadora un bizcocho salado y me gustó mucho. Si tenéis una, genial y si no la tenéis, encended el horno.  Bizcocho de yogur salado, panificadora. Está muy bueno y me apetece repetir usando otros ingredientes.

Desde niña me han encantado los Bizcochos de soletilla. Recordarlos me provoca mono de probarlos de nuevo. Caseros y bien sanos.

Probar una harina diferente siempre es un reto. Estos Bollos de tritordeum y yogur sin levado, fueron mi primera prueba y a partir de ahí, la harina de Tritordeum, está siempre en mi cocina.

Amasar pan me encanta y las Barras de espelta con semillas y sin amasado, son una maravilla. De las recetas más vistas en el blog.

Sigo amasando y esta vez, me voy un poco lejos para hornear por primera vez unos Bagels. Probadlos. Os van a encantar.

Mi hijo no suele amasar pan, pero sí masa de pizza y estos Bollos con masa de pizza, los hizo rellenos y habrá que repetirlos. 

Esta semana en Facebook, vi un pan de colores y recordé mi receta de Pan bicolor, casi dulce. Fue un reto, hornearlo en el microondas y después siguiendo el mismo proceso, en el horno. ¿Cuál quedó mejor? 

Dejamos las masas y empezamos con el pescado. En Semana Santa, una buena receta con uno de mis pescados favoritos, Bacalao al horno con salsa de tomate con toque picante. Todavía humea.

Y si estamos de fiesta, una tapa muy famosa son los Boquerones en vinagre. La receta de confianza de un cocinero malagueño se ha quedado en mi recetario. No os perdáis la forma de prepararlos.

Si puedo, innovo, por lo tanto, las mezclas o sabores diferentes o que contrastan, me gustan. Esta receta de Bonito con salsa de vainilla, me ha encantado recordarla. Estaba de lo más bueno.

No hace mucho disfruté con este Batido de manga y jengibre. Comprad mango y preparadlo.

Gané un premio especial con los Bocados de patata y atún . Una receta muy sencilla que gusta a quien la prueba.

Temporada de fresas, me gustan las crêpes y la cultura y tradición francesa. Encontrar la receta de los Bourriols, crêpes del Cantal con manzanas y fresas, fue un acierto. Probadlos.


Arroz con salmonetes y calabaza de Imma


Sigo publicando recetas de amigas, ¿Por qué no? Imma es una amiga muy especial. Compartimos muchas cosas, hasta pueblo, bueno casi, porque era mi abuela paterna, la que era de su pueblo y yo todavía no he estado allí, pero son comarcas colindantes y las tradiciones parecidas. Incluso pensamos que podemos ser familia no muy lejana por el apellido de su padre y de mi abuela, Genís. También muchas recetas de la montaña que separa su lugar de nacimiento del mío, la Serra Mariola. De eso, de recetas tradicionales de la montaña Imma sabe mucho y nos lo cuenta desde Menjars de la muntaya. Siempre aprendo algo de ella y hemos comprobado que una misma receta, se puede llamar igual, pero en cada comarca varía bastante. Raíces en común, más cocina alicantina que valenciana, por la proximidad y muchas ganas de compartir recetas tradicionales, de las de toda la vida.

No nos vemos tanto como quisiéramos, pero lo intentamos y junto con la amiga en común que nos presentó, quedamos y lo pasamos de lujo. Con cocina, o sin ella, merendando, cenando o lo que sea, nos reímos y lloramos si hace falta, porque la amistad es eso y nosotras la valoramos una barbaridad.

En uno de esos encuentros, Imma nos contó que había hecho un arroz con salmonetes y calabaza, un arroz muy típico de la Marina Baixa. Después, lo publicó y me lo guardé porque me apetecía mucho probarlo. Acabo de comprobar, que ya hace bastante de eso, año y medio casi y es la vida que se nos complica, nos la complican o nos la complicamos hasta tal punto que un arroz queda en espera mucho más tiempo del que esperábamos.

En casa, la única que come salmonetes, ya os dije que era yo; lo mismo ocurre con la calabaza y combinarlos con arroz, me pareció una oportunidad para adaptarlo a mi dieta y zampármelo. 

Sustituí el arroz redondo por arroz integral, por eso lo veréis un poco raro en las fotos, pero tiene muchos menos hidratos y yo, mucha paciencia, porque tarda bastante más en cocer. El salmonete lo elegí grande, no me iba a pasar el tiempo buscando espinitas entre los granos y el resto, cero sal y adaptación de cositas de la nevera, porque no me anoté lo que necesitaba y así me fue.

De todas formas, me puse las botas, me encantó y repetiré siguiendo al pie de la letra su receta porque espero que siga el tiempo sin demasiado calor y que siga apeteciendo un arrocito como éste. Si no, a esperar que se enfríe.

Espero que os guste. Moltíssimes gràcies Imma, ja toca una quedada. M'ha encantat l'arrosset. Boníssim!
La Navidad permanece en casa y ya en primavera, mis dos plantas, siguen vivas y me gusta verlas.  

Ingredientes Para una persona (entre paréntesis la receta original para 4 personas) 

- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (8 cucharadas 
- 1 salmonete grande (4 salmonetes grandes o 8 medianos) 
- 4 langostinos (6 galeras) 
- 60 g de arroz integral bio (250 g de arroz) 
- 70 g de calabaza bio (200 g calabaza sin corteza) 
- 30 g de pimiento verde italiano (200 g de judías verdes anchas) 
- 30 g de cebolleta fresca (1 cebolla mediana rallada) 
- 40 g de tomate rojo rallado (1/2 tomate pequeño rallado) 
- no puse (1/2 pimiento rojo cortado a tiras) 
- 750 g de agua (Un litro de agua) 
- no puse sal, ni pimentón, ni azafrán (Sal al gusto, una cucharada pequeña de pimentón dulce y unas hebras de azafrán) 

En su lugar añadí: 

- ½ cm de cúrcuma fresca 
- 1 cubito de salmorreta

Antes de empezar… 

- Pelar el tomate, la cebolleta y la calabaza. 

- Si no lo ha hecho el pescadero, limpiar el salmonete y quitarle las escamas y las tripas. Cortar los bigotes de los langostinos. 

- Rallar el tomate y la cebolleta, cortar en tiras el pimiento y la calabaza en dados. 

- Cortar un trocito de cúrcuma, pelarlo picarlo muy menudo. Si no queremos que se note, rallarla. 

- Se puede poner el arroz integral a remojo previamente, pero yo no lo suelo hacer. 
Preparación tradicional 

- Poner las 2 cucharadas soperas de aceite en una cazuela y cuando esté caliente, dorar un poco el salmonete y los langostinos. Sacarlos con cuidado, en especial el salmonete porque se rompe con facilidad. Reservar. Ver notas. 

- Agregar el pimiento verde y sofreírlo. 

- Incorporar la cebolleta. Sofreír unos minutos, removiendo para que no se agarre. Añadir el tomate rallado y seguir sofriendo. 

- Incorporar el pimiento, la salmorreta e ir removiendo hasta que se deshaga. 

- Agregar la cúrcuma y 250 g de agua. 

- Dejar hervir durante cinco minutos 

- Agregar la calabaza. Tapar la cacerola y dejar cocer durante diez minutos más. Cuidar que las verduras no se agarren y aunque el caldo se reduzca bastante, es importante que las verduras queden caramelizadas, pero no quemadas. 

- Incorporar el arroz y remover con una cuchara de madera unos segundos. 

- Verter los 500 g de agua restantes, rectificar de sal y cocer el arroz durante 25 minutos. 

- Pasado el tiempo, incorporar los langostinos y el salmonete. Cocer unos 5 o 6 minutos más. 

- Emplatar y servir caliente. 

Notas: 

-  El salmonete aunque grande se rompe fácilmente, si es pequeño más. 

- El arroz integral ponía 40 minutos en mi paquete, pero con 30, he tenido suficiente. 

- Las cantidades son indicativas, podéis añadir agua hirviendo (o caldo de pescado) a los 12 minutos de añadir el arroz, si os gusta más caldoso.

Bon profit!