Vasitos de verdura asada y nuez



Cómo han cambiado las cosas desde que yo iba al instituto. No sólo en la metodología, sino también en cómo se preparaban las chuletas. Y vosotros me diréis qué tiene que ver el instituto con la cocina y más con las chuletas. ¿Tenían en el bar del insti bocatas de chuletas?

En el instituto poca gente estudiaba sin prepararse alguna que otra chuleta para copiar en los exámenes y eso era todo un arte. Hace mucho de eso y no estoy al día de si se mantiene alguna forma de copiado parecido o igual a las chuletas de mi época. Solían ser pequeños papelitos escritos con letra diminuta enrollados y escondidos en muchos sitios, hasta dentro de la carcasa de un bolígrafo BIC. También se escribía en la propia piel, aquello que se quería copiar. Las chicas, bajo la falda, podían coser fácilmente una de aquellas preciadas chuletas. Seguro que los que me leéis y ya tenéis unos años, me podéis recordar o dar a conocer, muchas más. En la Universidad, tampoco se andaba cojo de chuletas. En aquellas clases tan grandes con tanta gente, no era demasiado complicado hacer un cambiazo de hoja que ya venía escrita de casa en una hoja, rescatada con membrete de la Uni, de otro examen anterior. También se podía, con mucho cuidado, sacar folios de apuntes. Medios más sofisticados también existían, pero eso ya no eran chuletas. Sé de gente, que hizo el cambiazo y se presentó a un examen sustituyendo al alumno en cuestión.

Pero hoy vengo a hablar de otro tipo de chuleta, una chuleta que se cocina muy fácilmente en internet y que más de uno, prepara con mucha más desvergüenza y con mucho menos trabajo que el escribir aquellos papelitos con diminuta letra. A esas chuletas, se las llama plagio y forman parte, no sólo de la blogosfera, sino también, del mundo de la fotografía, la literatura, la música…

Una vez publicas algo en internet, se convierte en público y parece que está a disposición de todo el mundo, sin más. En el caso de los blogs de cocina, una receta se puede preparar por más de una persona, pero si son muchas, al final es fácil que no se sepa quién la hizo el primero. Pero cada uno de esos blogueros, se molestó en cocinar, editar la receta y fotografiar. Que un blog amigo cocine una de tus recetas, siempre alegra mucho. Lo mismo ocurre cuando forma parte de un concurso o reto. 

Lo peor y que sucede con muchas más frecuencia, es la gente que difunde recetas de otros sin permiso con el fin de ganar dinero, sin más, sin ningún miramiento y cero trabajo. En otras ocasiones, lo normal es manipular las fotos recortándolas y quitar la marca de agua de su autor, siempre con el fin de ganar dinero sin haber movido nada más que el ratón del ordenador un ratito. No se cocina, ni se fotografía, pero se lucran del trabajo ajeno. 

También ocurre en YouTube y ahí es bastante difícil enterarte, a no ser que la receta sea muy especial y tengas la suerte de como a mí me sucedió, estar suscrito al canal, recibir la notificación de la publicación, visionar el vídeo y en seguida saber que esa receta está copiada de tu blog, indicando que es de su padre, su madre o su pobre abuelita, ésta última, es muy recurrente.

No se cortan en publicar en más de un medio y compartir su NO TRABAJO en todas las redes sociales. Suele ocurrir que algunos medios de comunicación no suelen comprobar autoría. Todos tenemos un estilo de fotografiar y si en cada receta, el estilo de la foto, no tiene nada que ver, con el resto, está bastante claro que no son propias. Es sencillo pulsar el botón derecho del ratón, para saber en Google dónde y quién ha copiado o manipulado una foto. 

Al ser descubiertos, con la mano en la receta o en las fotos, esos gurús de la cocina, no suelen aceptarlo y pueden llegar al insulto fácil, sin miramiento y sin vergüenza alguna por ser descubiertos, aplaudidos por sus más fervientes seguidores. Lo lógico es que ni se molesten en borrar nada, ni que acepten que han plagiado en toda regla.

En este país, por desgracia, la gente, no suele denunciar por no meterse en problemas, también porque no es sencillo y parece que el infractor, tiene todo el derecho a utilizar la técnica del COPIAR, PEGAR Y BORRAR, con toda tranquilidad.

El plagio es delito, una falta de ética y de respeto, no sólo a la persona plagiada, sino también a toda la gente que confía en la honradez de alguien pensando que es el autor de cada receta y foto publicadas, confiando también en su conocimiento y buen hacer culinario.

No hace mucho, me ha pasado esto de nuevo, pero no voy a entrar en detalles porque no vale la pena. Denuncié en su momento y quiero también hacerlo desde mi blog, en el que trabajo, por disfrute y sin remuneración alguna, desde hace más de seis años con el único fin de compartir mis recetas con toda la gente que me visita. 

Y como prueba un botón. Se puede ser honrado y por eso, hoy, publico una receta que copié hace un tiempo en ese mismo grupo de cocina de Facebook, cuyo administrador fue el causante de esa acción. La copié, como tantas otras, pero siempre anotando el nombre de la persona que la había compartido en el grupo, Pilar Cuñat. Lo único que he modificado ha sido, la forma de servir el asado de verduras en vasitos. Ella indicaba que era de su suegra y hasta eso anoté; hoy tengo el gusto de publicarla tras haberla preparado, fotografiado y degustado en su honor. Una receta muy sencilla y sana, repleta de sabores veraniegos.

Quiero dar las gracias a todas las personas, anónimas en aquel momento, su apoyo en esos momentos, denunciando y compartiendo el plagio en sus redes sociales. También, doy las gracias a Mavi, Mandarinas y Miel a la que también le pasó lo mismo. Gracias Mavi, porque estar juntas en esto ha sido mucho menos duro y mucho más gratificante. Con educación y valentía, no se tiene que temer a nadie.

Animémonos a denunciar este tipo de actuaciones, sé que es difícil, pero al menos, la satisfacción que te queda, al hacerlo, al menos para mí, es grande. 

Esta noche, no puedo dejar de recordar desde aquí a todas las víctimas, fallecidos y heridos en el grave atentado en Barcelona y en Cambrils. Toda mi indignación y mi pesar, deseando que se puedan evitar este tipo de actos tan deleznables.

Buen fin de semana.
Ingredientes para 3 vasitos

- 2 berenjenas rayadas pequeñas
- ½ o 1 pimiento rojo asado sin semillas, ni piel
- un poco de bacalao inglés
- 1 diente de ajo (no le puse)
- pimentón de la Vera
- sal y una pizca de pimienta 
- aceite de oliva virgen extra 
- un puñado de nueces

Antes de empezar…

- Lavar las verduras, secar y reservar.

- Untar los pimientos con aceite.

- Trocear el bacalao inglés menudo

- Trocear las nueces menudas.
Preparación tradicional

- Asar el pimiento y la berenjena. Dejar enfriar y quitar la piel. Yo lo hice en el microondas con la función crisp.

- Dejar que se enfríen las verduras y quitar la piel.

- Cortar las verduras en trozos pequeños y reservar cada una en un bol. 

- Rociar con aceite, agregar a cada verdura los trocitos de bacalao y agregar una pizca de pimentón. Remover bien hasta que se impregne toda la verdura. Probar el punto de sal para comprobar si es necesario añadir ya que el bacalao está salado.
Montaje de los vasitos

- Colocar una base de la mezcla de berenjena y bacalao en cada vasito. Disponer por encima los trozos de pimiento asado y bacalao y de nuevo, otra capa de berenjena.

- Distribuir por encima los trocitos de nuez y adornar con un poco de pimiento asado.

- Rociar de nuevo con un poco de aceite, si así se desea.

- Servir frío, removiendo con una cucharilla antes de comerlo.

Notas: 

- El pimentón tiene que ser de buena calidad, pero no pasarse para que no domine su sabor. Si lo prefieres, con comino molido también está rico. 

- El troceado de las nueces no lo hice demasiado pequeño con el fin de notar los trozos.

- Si no se tiene bacalao inglés, se puede poner bacalao desalado trocado muy menudo. El punto de sal, llevando bacalao, se tendrá que tener en cuenta, probando las dos mezclas antes de añadirla.

- Se puede emplatar en aros, pero va a ser más difícil que se mantenga firme.

- Si no sabes qué es el bacalao inglés, pincha aquíNo le puse ajo porque no me apeteció que dominara su sabor fuerte.

Bon profit!

Recepta adaptada de Pilar Cuñat.
                                                                                          

Hogaza rústica con alga kombu


Este verano no he dejado de hacer pan, pero siempre en panificadora o en cazuela. Hornear en una cazuela cada vez me gusta más y el pan que hoy publico es uno de ellos. He utilizado varias veces las algas para agregarlas a la masa y en esta ocasión fue el alga Kombu, que para mí, además de ser la más dura, es la que tiene el sabor más fuerte. A pesar de eso, a la hora de cortarla no me importó dejar trozos no demasiado pequeños. La hidraté, pero no demasiado y me gustó notar los trozos no demasiado blandos, en cada mordisco. Al ser más dura que las otras que tengo, igual es mejor tenerla más tiempo en el agua, pero ya os digo, que a mí no me importó, al contrario. Lo indico para que lo sepáis y si no os apetece notar ese contraste, la dejéis más tiempo en remojo.

Es un alga muy utilizada en Japón. Tiene un sabor especial y muchas propiedades que os indico a continuación.

Propiedades del alga kombu:

- Actúa como depurador natural gracias a su contenido en ácido algínico.
- Fortalece los intestinos, siendo utilizada como remedio para la colitis.
- Baja la tasa de azúcar en sangre.
- Por su riqueza en yodo, ha sido utilizada durante siglos, en la China, para el tratamiento de gota.
- El alga kombu contiene aminoácidos que actúan como suaves estimulantes de las membranas mucosas y del sistema linfático.
- Es beneficiosa para la hipertensión.
- Facilita la absorción de nutrientes en el cuerpo.
- Ayuda a recuperar el peso normal corporal tanto en obesidad como en deficiencia de peso.
- Se recomienda ante problemas circulatorios.
- Si añadimos un poco de alga kombu al agua de cocer las legumbres estas resultarán mucho más fácil de digerir.
- Su aporte calórico es escaso pero nos aporta gran cantidad de nutrientes importantes para nuestro organismo.

Esta información la he copiado de aquí, pero tenéis mucha más en internet. 

Para amasar, utilicé la panificadora pero os indico también cómo hacerlo en TMX o a mano. Tengo otra hogaza lista para publicar en la que usé otro tipo de alga cuyo sabor es totalmente diferente.

Espero que os guste porque no es un pan muy común.
Ingredientes 

- 300 g de agua mineral 
- 300 g de harina para todo uso (yo la puse de fuerza) 
- 100 g de harina de trigo gallego molido a la piedra 
- 100 g de harina de espelta integral ecológica 
- ½ sobre (3,5 g) de levadura de panadería 
- 7 g de sal (yo no puse nada) 
- 15 g de alga kombu (peso sin poner a remojo) 
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
- semillas de kalongi (sésamo negro) 
- harina para espolvorear la superficie 
*una cazuela grande con tapa apta para horno (la mía es del Lidl y es metálica) 
*2 hojas de papel sulfurizado

Antes de empezar… 

- Poner las algas a remojo con agua unos 10 minutos. Sacarlas, secarlas y cortarlas en trozos no demasiado pequeños. Reservar. 

- Pesar las harinas. 

- Colocar papel sulfurizado en la base de la cazuela. Yo uso dos hojas y la parte que sobresale la corto para que una vez tapada, no se queme el papel.

Amasado en panificadora Lidl 

- Poner el agua en la cubeta. Verter la sal en un lado de la cubeta. 

- Incorporar las harinas. Pulsar programa rápido nº 5. Las palas empiezan a amasar. Esta fase tardará unos 15 minutos. 

- Una vez se comprueba que la cantidad de harina es la correcta, incorporar la levadura seca y dejar que la máquina siga amasando unos 7 u 8 minutos hasta que quede totalmente incorporada. 

- Pasado el tiempo, incorporar las algas cortadas y el aceite de oliva. Seguir amasando hasta que la masa se despegue de las paredes. 

- Pasados los 15 minutos, parar la máquina, sacar la masa y quitar las palas. 

- Poner la masa en un bol untado con aceite. Tapar el bol con un paño de cocina. 
Preparación en TMX 5

- Poner el agua en el vaso. Programar 1 minuto, 37º, velocidad 1. 

- Añadir las harinas, la sal y la levadura. Programar 2 minutos, velocidad espiga. Comprobar que la cantidad de harina es la adecuada. Cuando pase el primer minuto, quitar el cubilete para que la masa se airee. 

- Parar la máquina y dejar reposar la masa 2 minutos más. Volver a programar, 2 minutos, velocidad espiga y sin cubilete. La masa tiene que ser elástica y no pegarse a las paredes del vaso. 

- Agregar las algas cortadas y programar, 1 minuto, velocidad espiga y sin cubilete. 

- Sacar la masa del vaso y ponerla en un bol untado con aceite. Taparlo con un paño de cocina. 

Preparación tradicional 

- Poner el agua en un bol y calentar unos segundos en el microondas para que no esté fría. 

- Añadir las harinas, la sal y la levadura. 

- Mezclar bien y agregar las algas. Seguir amasando hasta que estén totalmente incorporadas en la masa y ésta sea elástica. 

- Poner la masa en un bol untado con aceite. Taparlo con un paño de cocina. 

Plegados 

- Cada vez más, utilizo la técnica de los plegados que ya he explicado en otros panes. 

- Programo 10 minutos en un reloj y cuando suena la alarma empiezo con los plegados. Se trata de estirar la masa desde los bordes al centro estirando mientras vamos moviendo el bol con la otra mano. Terminado el proceso, tapar de nuevo el bol y programar de nuevo 10 minutos de reposo. 

- Repetir la misma operación 3 veces, plegando la masa y dejándola reposar los 10 minutos. Será un total de 30 minutos. 

Formado del pan 

- Sacar la masa del bol y con la ayuda de las dos manos bolear ayudándonos con los pulgares. 

Horneado 

- Colocar la bola del pan en la cazuela me gusta darle la vuelta y colocar la base hacia arriba; de esta forma, no le hago cortes y queda de aspecto muy rústico. Greña libremente.

- Espolvorear el pan con harina tamizada y semillas de kalongi. 

- Tapar la cazuela y hornear a 230º durante una media hora. El horno no está precalentado. Una vez pasados los 30 minutos, destapar con mucho cuidado la cazuela y hornear unos 10 o 15 minutos o hasta que el pan se dore a nuestro gusto. 

- Sacar con cuidado el pan de la cazuela y colocarlo sobre una rejilla hasta que se enfríe. 

Notas: 

- Como utilizo harina gallega que no podréis encontrar fácilmente si no vivís en Galicia, podéis sustituirla por harina panadera o integral, pero tened en cuenta que lo más seguro que tengáis que modificar las cantidades. 

- Las semillas de kalonji son opcionales, pero me gustó combinar sabores fuertes, algas y sésamo negro. 

Bon profit!

Ensalada de atún rojo sobre manzana


Compré atún rojo. Eran unos tacos alargados y bien gruesos, carillos, pero su color y frescura no me hicieron dudar ni un segundo. Siempre es aconsejable congelar el pescado crudo y no hay que pensar que va a perder calidad y frescura. No se puede jugar con los anisakis. Tal y como indica mi amigo y cocinero, Sergio, Sergio Recetas, hay que congelar el pescado crudo o cuando el interior no vaya a superar los 65º al cocinarlo (por ejemplo, cuando preparamos el tatakis de atún, boquerones en vinagre, salazones, sushi, sashimi, tartare...) 

Hacía muchísimo calor, no apetecía nada cocinar, descongelé el atún y se me ocurrió preparar una ensalada. Abrí la nevera, di un vistazo y seguí sin tener mucha idea de cómo presentar la ensalada. En el frutero tengo manzanas y había unas cuantas Fuji de las grandes. No me compliqué la vida y en unos minutos, tenía lista una ensalada con mucho sabor, sana y muy completa. Sólo aliñé la ensalada con zumo de lima, sal y aceite. Quería que el sabor de los ingredientes no se modificara con salsa alguna.

¿Te gusta el atún rojo? ¿Cuántas rodajas de manzana como éstas te comerías? 
Ingredientes para 2 personas

No indico las cantidades exactas, porque podéis combinar los ingredientes como más os guste.

- un taco de atún rojo grueso y alargado o una rodaja gruesa sin piel ni espinas
- 1 aguacate grande 
- tiras de pimiento asado
- 1 tomate rosa 
- salmón ahumado casero o comprado
- zumo de lima
- 1 manzana Fuji por persona
- sal y pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra

Antes de empezar…

- Descongelar el atún, mejor el día de antes y dentro de la nevera. 

- Cortar lonchas muy finas de salmón ahumado y a su vez, tiras.

Preparación tradicional

- Cortar el atún en trozos no demasiado finos (cuadrados). Salar un poco y pasar los bordes por pimienta negra molida. Reservar. 

- Pelar el tomate, el aguacate y una de las manzanas. Cortar todo en trocitos pequeños y ponerlos en una ensaladera o bol grande. Incorporar las tiras de pimiento asado. 

- Rociar la mezcla con zumo de lima, removiendo con las manos bien limpias para que se impregne todo del zumo. Reservar.

Poco antes de comer…

- Cortar la otra manzana en rodajas no muy gruesas; rociarla con un poco de zumo de lima para que no se ennegrezca.

- Verter un poco de aceite en una sartén y cuando esté caliente colocar el atún. Con la ayuda de dos espátulas, darle la vuelta rápidamente para que quede rojo en el centro y se adhiera la pimienta en los bordes. Sólo vuelta y vuelta. La pimienta si no es mucha, se desprenderá un poco de los bordes.

- Cortar los trozos de atún en tacos más pequeños.
Montaje de la ensalada

- Colocar las rodajas de manzana en los platos o en la fuente en la que vayamos a servir las porciones de ensalada.

- Con la ayuda de una cuchara y con mucho cuidado, distribuir la mezcla de verduras y manzana ya aliñadas. 

- Poner por encima los tacos de atún y una tira de salmón a un lado. Rociar con un poco de aceite.

- Servir en seguida.

Notas:

- Se puede comer cortando la manzana y mezclándola con el resto de ingredientes.

- Dependiendo del tamaño y cantidad de ingredientes, faltará o sobrará manzana. 

- Es muy importante que el atún se congele y que al cocinarlo quede tal y como se ve en las fotos. Si no os gusta el pescado crudo, éste no es vuestro plato.

Bon profit!

Zumo integral de sandía y jengibre


En días de calor nada mejor que beber mucha cantidad de líquido o zumos de frutas. Sabéis de sobra que la sandía es la protagonista de mis veranos. Este año está siendo bochornoso y compro sandías muy grandes. Con el fin de tener más espacio en la nevera, se me ocurrió preparar este zumo que ya he repetido varias veces. En esta última, añadí pera porque me habían colado en mi compra, dos piezas demasiado maduras y una de ellas estaba apunto de pasar a mejor vida. El jengibre le da el punto exacto que me gusta tanto, la vidilla de este zumo, pero si no os va, sólo tenéis que elegir una sandía en su punto justo de maduración y que esté dulce.

Sólo ver el color, ya apetece y mirad lo sencillito que es de preparar.

Dedicado a todos mis nuevos amigos que me han apoyado en defensa de la autoría de mis recetas y fotos. Moltes gràcies. Un poc de frescura front tanta acritut.
Ingredientes para 1 litro de zumo aproximadamente

- 850 g de oulpa de sandía madura
- 150 g de pera Ercolina
- 20 g de raíz de jengibre
*Una botella de vidrio con cierre hermético

Preparación en TMX 5

- Cortar los trozos de pulpa de sandía y quitar las semillas.

- Pelar la pera y trocearla.

- Pelar la raíz de jengibre y cortarla en trozos no muy grandes.

- Poner todo en el vaso y programar, 30 segundos, velocidad 8.

- Verter en una botella y refrigerar.

- Servir muy frío.
Preparación tradicional

- Igual que en la TMX pero triturando en un robot o batidora. Si es mucha cantidad de fruta, hacerlo en dos veces.

- Servir muy frío.

Notas:

- Si la sandía y la pera están dulces. No es necesario edulcorar.

- Es espeso, por lo tanto, si os gusta más líquido, agregar un poco de agua o unos cubitos de hielo. 

- La pera casi no se nota porque le puse muy poca porque tenía que reciclar preciso.

- Una vez hecho dura al menos dos días refrigerado, si queda, claro, pero antes de servirlo, es mejor agitar la botella. No queda muy líquido.

Bon profit!

Helado de frutos rojos y Jerez


Preparé este helado en temporada de fresas, lo vertí en tarrinas aptas para congelación y fui consumiendo raciones, sin encontrar el momento para hacer las fotos. Con la llegada del calor sofocante, ola de calor, tras ola de calor, no hubo forma de que tuviera ganas de atreverme a fotografiar el poco que ya quedaba, pero, ya no podía esperar más. Ya veis que casi no me quedaba y al final, elegí el día más caluroso del verano, ayer, para hacer las fotos pero no me quedó más remedio que encender el aire acondicionado y correr.

Es un helado de reciclaje. Me quedaban frutos rojos en el congelador, un resto de leche evaporada, almendra molida y laminada. Con unos toques y sin utilizar mucho tiempo, el resultado ha valido la pena. Como ya no es tiempo de fresas, o al menos, están más caras, podéis utilizarlas congeladas o en menor cantidad, acomodando las cantidades.

Otro helado sencillo y ligero en Thermofan. Bonito color y mejor sabor. Espero que os guste. Buen fin de semana.
Ingredientes 

- 800 g de fresas 
- 200 g de frutos rojos congelados
- 120 g de leche evaporada
- 220 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 30 g de vino de Jerez dulce
- 40 g de almendra laminada
- 25 g de almendra molida
- galletas para acompañar (opcional)

Antes de empezar…

- Lavar las fresas y quitarles el pedúnculo. Cortarlas en trozos. Si son congeladas, no será necesario.
Preparación en TMX

- Poner en el vaso todos los ingredientes menos los dos tipos de almendra. Programar, 20 segundos, velocidad 6.

- Introducir la espátula por el bocal para ayudarnos a que el helado vaya cogiendo consistencia. 

- Incorporar la almendra laminada y la molida. Remover con la espátula para que se reparta perfectamente.

- Verter en tarrinas aptas para congelación o servir inmediatamente.

Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de un robot todos los ingredientes menos los dos tipos de almendra. Si no es grande, lo haremos en porciones de menor peso. 

- Incorporar la almendra laminada y la molida. Remover con una espátula para que se reparta perfectamente. 
Congelación 

- Meter el helado en un recipiente hermético en el congelador durante 1 hora. Si el recipiente no es de silicona, se puede poner en la base papel sulfurizado. Si es especial para helados, no será necesario. 

- Si no tenemos un robot capaz de triturar bien y conseguir un helado cremoso, será necesario, picarlo con un tenedor cada dos o tres horas, (es decir cuando ya esté consistente) y volver a meterlo en el congelador cada vez.

Notas:

- El vino de Jerez y el azúcar de abedul facilitan que no se formen tantos cristales. Para mí las cantidades de ambos, son las correctas, pero ya os confirmo, que como siempre, este helado no está muy dulce.

Bon profit!

Esta receta fue enviada a Hearth and Soul Blog Hop
This post is linked to Hearth and Soul Blog Hop

On the 30th. Julio 17


Está de moda compartir recopilatorios de todo tipo. Los blogs de forma individual los diseñan y comparten. También, algunas webs, publican recetas sólo de otros blogs y comparten las mismas por las redes sociales. Se gana dinero a través de la publicidad que esto genera y por eso, podemos ver listados de recetas de todo tipo y origen con mucho éxito; pero también hay gente que comparte recetas sin ningún interés económico. 

Yo no he hecho recopilatorios, pero sí que he sido enlazada en blogs amigos, lo cual, siempre me alegra. También me uní a una web en la que se publicitaban recetas, pero decidí borrarme porque vi que no me interesaba en absoluto. No me enteraba de qué se publicaba y si lo hacía, se compartía en esa web casi al mismo tiempo que yo lo hacía en mi blog. Desde hace poco, participo en la iniciativa de Teresa, Radar Culinario, porque me parece muy respetuosa y siempre nos avisa de que ha publicado una receta, enlazando directamente al blog amigo.

Mi trabajo en el blog es sin retribuciones, pero no me importa porque lo disfruto y por supuesto, respeto todo y a todos, sólo con una excepción, el robo de texto e imágenes, con sólo un “copia y pega” y una cara más dura que el antiguo Pegamento Imedio. No me molesto en averiguar si a mí me ha pasado, pero ocurre mucho más de lo que os podáis imaginar.

Publicar una receta en un blog es un trabajo arduo si lo quieres hacer bien, al menos, lo mejor posible. En mi caso, lo hago por disfrute y porque me encanta investigar, aprender, cocinar… Como bien se indica en mi presentación, “mi blog es una excusa para seguir alimentándome”.

El trabajo a veces no es sólo de un día. Suelo consultar libros, webs, o la libreta de recetas familiares; otras veces, experimento y si el resultado es óptimo, repito la receta para asegurarme de que voy por el buen camino. Después está el proceso de la fotografía que para mí no es nada sencillo. Todos o casi todos, empezamos sin tener ni idea y vamos mejorando. En mi opinión, una imagen vale más que mil palabras, pero sigo teniendo claro, que aunque la foto es importante, la comida lo es más. En ese proceso de evolución fotográfica sigo, más por afición personal, que por el blog y por supuesto, sin objetivos a corto plazo. Soy asquerosamente perfeccionista y si no hay nadie esperando para comer, me puedo pasar una hora haciendo fotos, pero si la familia ya empieza a mosquearse o se muere de hambre, hay que correr o dejar la foto hasta que se repita de nuevo el plato o la receta quede olvidada en una carpeta de pendientes. 

Como mi cabeza no para, se me ocurrió utilizar la herramienta InLinkz para algo más que retos o concursos. Me gusta y me parece de mucha utilidad. Hoy publico mi post número 850 y, aunque ahora, debido al diseño del blog es más sencilla la búsqueda, me apetece, recuperar y recordar recetas anteriores y facilitaros el trabajo, a la vez que me servirá a mí para recordarlas. 

No voy a establecer un criterio fijo, lo único fijo será el día de publicación, el 30 de cada mes, por eso este apartado se llama, On the 30th. El logo es una foto mía de una maceta con tres tipos de flores en la que he dejado difuminada la mayor parte abriendo una ventanita circular por la que os invito a entrar cada día 30 a On the 30th. Seréis bienvenidos si os apetece compartir conmigo alguno de vuestros platos. Sólo tenéis que indicármelo.

Y como estamos en verano, hoy me ha apetecido compartir recetas de verano porque con este calor, nunca viene mal, tenerlas a mano.

Bienvenidos a On the 30th.
En este caluroso domingo 30 de Julio, os invito a:



Una rica Ensalada de bonito en conserva casera

Después, la receta más querida de pollo que tengo en el blog, el Pollo en escabeche de mi suegra Lola. En verano nunca falta en casa y frío, está delicioso. 

Si queremos mojar pan, nada mejor que unos panecillos valencianos, cuya receta publiqué yo por primera vez, Les mantequetes

Para terminar, nos refrescaremos con un helado sano, sin azúcar, refrescante y con un toque picante, el Helado de sandía y jengibre

Pero si no os apetece el helado y preferís un postre, el Flan de huevo al varoma con leche desnatada, no os defraudará.


Ensalada de pulpo asado y pasta


Es tiempo de verano y este año, lo que más apetece en casa son las comidas frías, en especial, ensaladas y helados.

No hace mucho, publiqué Mi ensalada de lentejas, bien sana y refrescante. La de hoy, es fruto de un reciclaje y la preparó mi hijo al comentarle yo, la urgencia de utilizar unos restos de pulpo asado. La noche anterior, lo invité a cenar para celebrar su buena nota en el máster largo, costoso e inútil que ha estado cursando en los últimos doce meses. Me habían recomendado un restaurante de tapas que no conocíamos y allá nos fuimos. No soy de cenar demasiado, él tampoco, pero esa noche, lo poco que pedimos, estaba tan rico, que se nos abrió el apetito. Nos ofrecieron pulpo asado que no estaba en la carta, pero cuál fue nuestra sorpresa, al ver la enorme bandeja que nos trajo el camarero. No tienen en cuenta los comensales y aquello no era una tapa, era para comerlo como plato único. Como era lo último que pedimos y las otras raciones, que no tapas, también fueron de buen tamaño, aunque estaba delicioso, no pudimos comer ni la mitad.

Preguntamos si nos lo podían poner para llevar y en seguida, nos sacaron una tarrina en la que no sólo colocamos las patas de pulpo, sino el jugo que lo acompañaba. Yo tenía claro que al día siguiente, teníamos que comerlo, pero sin imaginar, que iba a estar igual de bueno. 

Dejé en manos de Carlos preparar la ensalada y fue él quien decidió hacerla como si fuera un salpicón, cortando las hortalizas menudas. La vinagreta de tomate le aporta frescor, al igual que el jugo del pulpo asado. 

Espero que os guste.
Ingredientes

No indico las cantidades porque podéis combinar los ingredientes a vuestro gusto.

De la ensalada

- macarrones u otro tipo de pasta 
- tomate maduro
- pepino
- cebolleta fresca
- pimiento verde italiano
- cebollino
- pulpo cocido y asado

De la vinagreta de jugo de tomate

- 3 partes de aceite de oliva virgen extra
- 1 parte de vinagre de manzana o el que os guste
- 3 cucharadas de jugo de tomate
- sal de hierbas

Antes de empezar…

- Si no tenemos pulpo asado, utilizaremos pulpo cocido. Asarlo en una parrilla engrasada con aceite. Dejar que se enfríe.

Preparación tradicional

De la vinagreta de jugo de tomate 

- Batir los ingredientes de la vinagreta (menos el jugo de tomate) con un batidor de mano o introducirlos en un bote de cristal y emulsionarlos, moviéndolo enérgicamente. Cuando la vinagreta esté lista, incorporar poco a poco cucharadas de jugo de tomate y el jugo del pulpo. Seguir batiendo para que se mezclen todos los sabores.  

De la ensalada

Vamos a cortar todos los vegetales de la ensalada como si fuéramos a preparar un salpicón.

- Pelar los tomates y cortarlos en trocitos muy pequeños. Como estarán muy maduros, reservaremos el jugo que suelten colándolo para quitar las semillas. Después, los pimientos, la cebolleta y el cebollino.

- Mezclar todo y colocarlo en un bol grande. Taparlo con papel film y ponerlo en la nevera.

- Cortar el pulpo en rodajas. Reservar.

- Cocer los macarrones el tiempo indicado en el paquete. Colar la pasta y rociarla con un poco de aceite. Dejar que se enfríe.
Montaje de la ensalada

- La ensalada se puede servir en boles individuales ya preparada, o poner todos los ingredientes en boles separados y dejar que cada comensal se prepare su propia ensalada. 

Notas:

- Se puede utilizar cualquier tipo de pasta de trigo, con huevo, integral, de espelta… No utilizamos mucha cantidad porque nos apetecía que predominara la verdura.

- El tomate tiene que estar muy maduro y es mejor que no tenga piel. La cantidad de jugo de tomate, es a vuestro gusto, pero os indico lo que yo añadí. También agregué el jugo de asar el pulpo a la vinagreta, pero esto es opcional.

- Tal y como indiqué más arriba, si no tenemos pulpo asado, se puede utilizar cocido y asarlo o no.

Bon profit!


Polos choco-mandarina, 2 texturas


En otoño me regalaron las primeras mandarinas, pero al probarlas, no me gustaron porque la piel de los gajos era muy basta. Era pronto e iba a tener la oportunidad de comer muchas más. Se me ocurrió darme la paliza de congelar los gajos en bolsas con la idea de ir usándolas para hacer algún helado en verano. También preparé una mermelada que no llegué a publicar porque cayó antes.

Tanto las mandarinas, como el chocolate y el agua de coco, era necesario que los utilizara ya. Por eso, cada uno de ellos puede ser sustituido fácilmente. Los polos no están nada dulces, como suele pasar con casi todas las recetas en este blog, pero en esta ocasión, todavía se pierde más el dulzor inicial debido a la congelación. Dejo a vuestro gusto, este punto.

Al llevar mucha cantidad de líquido, el agua de coco y el agua, los polos son de lo más refrescantes, por eso, son una opción perfecta para tomarlos este verano tan caluroso. Mis moldes son de los chinos y cada uno tiene una forma diferente, pero aunque parezca que son para niños, os comento, que los polos me los comí yo todos. Con el calorazo que hace, fotografiar helados es casi imposible, por lo tanto, hubo que correr y no manipular demasiado.

Espero que os gusten y los preparéis. Feliz fin de semana.

Estos polos también han sido seleccionados para formar parte del Paseo por la Gastronomía de la Red: golosas recetas para despedir julio de Directo al Paladar. No os lo perdáis.
Ingredientes 

Del polo de chocolate

- 500 g de agua de coco 
- 200 g de chocolate para postres
- 545 g de gajos de mandarina congelada

Del polo de mandarina

- 400 g de agua mineral
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 500 g de gajos de mandarina

Antes de empezar…

- Congelar los gajos de mandarina en bolsas. Ver el tutorial que publiqué, Congelar fruta, para seguir las pautas necesarias. Como lo más seguro es que no tengáis mandarina congelada, podéis sustituirla por naranja congelada en trozos, melocotón, nectarina…
Preparación en TMX 5

Del polo de chocolate

- Poner en el vaso el agua de coco y el chocolate troceado. Programar, 30 segundos, velocidad progresiva 5-10.

- Agregar los gajos de mandarina congelada y programar, 40 segundos, velocidad 9. Comprobar que no se nota la piel de la mandarina; si es así, volver a triturar o colar.

- Verter en los moldes dejando espacio para el helado de mandarina. Introducir el palo del polo, pero si los moldes son como los míos, os emplazo a leer las notas más abajo.

- Introducir en el congelador hasta que el helado esté prácticamente congelado. 

- Lavar el vaso y reservar.

Del polo de mandarina

- Verter el agua en el vaso junto con el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 5 minutos, 120º (varoma en la 31), velocidad 2. Dejar que se enfríe.

- Incorporar los gajos de mandarina. Programar, 2 minutos, velocidad 6.

- Colar la mezcla para que nos quede sólo el zumo obtenido. 

- Sacar los moldes de los polos del congelador. Verter el helado de mandarina hasta terminar de rellenarlos. Nos sobrará mucha cantidad. Ver notas.

- Introducir los polos en el congelador el tiempo necesario hasta que estén totalmente congelados.
Preparación tradicional 

Del polo de chocolate 

- Poner en un cazo el agua de coco y el azúcar. Llevar a ebullición. Remover hasta que el azúcar esté totalmente disuelto. Dejar que se enfríe. 

- Agregar el chocolate troceado y triturar bien con un robot o batidora. 

- Agregar los gajos de mandarina congelada y volver a triturar. Si se notan trozos de piel de mandarina, repetir la operación o colar. 

- El resto, como la preparación en TMX. 

Del polo de mandarina 

- Poner en un cazo el agua de coco y el azúcar. Llevar a ebullición. Remover hasta que el azúcar esté totalmente disuelto. Dejar que se enfríe. 

- Incorporar los gajos de mandarina y triturar bien con un robot o batidora. Para facilitar el triturado, se pueden dejar los gajos fuera del congelador para que estén más blandos. 

- Colar la mezcla para que nos quede sólo el zumo obtenido. 

- El resto, como la preparación en TMX. 

Notas: 

- No son totalmente sin azúcar, ya que el chocolate para postres lo lleva. Podéis hacerlos también con chocolate negro o sin azúcar. Por su bajo contenido en azúcar, los he incluido en la etiqueta "0 azúcar".

- Llevan mucha cantidad de líquido, por lo que se forman cristales al ser polos de agua, pero la textura del chocolate y la de la mandarina es diferente. 

- Sobrará mucha cantidad de helado de mandarina. Podéis rellenar otros envases para polos y preparar más polos sólo sabor mandarina. En mi caso, vertí el zumo en cubiteras con el fin de hacer otro tipo de helado que publicaré en breve. 

- Para poder facilitar la operación de rellenado de los moldes con las dos mezclas, dependerá del tipo de moldes. Si se utiliza un molde como el mío es más complicado porque se debe buscar el punto exacto de congelación del helado de chocolate para poder verter el de mandarina y a su vez, introducir el palo del polo. Yo lo hice de otra forma. Una vez vertido el helado de chocolate, introduje el palo para que ya se formara el agujero. Fui abriendo el congelador de cuando en cuando, para comprobar el punto exacto en el que podía verter el helado de mandarina sin que se mezclara e introducir el palo sin ninguna dificultad. Si utilizáis otro tipo de moldes en los que el palo sea independiente es tan sencillo como introducir el palo cuando el helado de chocolate esté un poco firme, dejar que se congele y verter el helado de mandarina. 

Bon profit!

Bizcocho relleno de crema de chocolate


Tenía esta receta en borradores y me parece que ya es hora de publicarla. No siempre es fácil elegir qué llevar a una comida o cena. Siempre queremos que guste a todos, nos cabrea que sobre y se desperdicie e incluso, que se picotee en el plato y no se aprecie todo el trabajo realizado. Creo que no hablo sólo por mí, pero, no hay que ser negativo. No hay que ser tan extricto, tan sólo tenemos que elegir pensando en la mayoría, pero también sin dejar nuestro gusto de lado. En esta ocasión, pensé por primera vez en mí. Me dije que si yo no podía tomar azúcar y me paso la vida mirando cómo los demás se comen lo que yo cocino, no iba a pasar nada si utilizaba azúcar de abedul y esperaba a ver qué pasaba.

Así lo hice y lo he seguido haciendo desde Navidad. Me sale más caro mi regalo, desde luego porque el azúcar es bastante más barato que el azúcar de abedul, pero fue una decisión que no me pesó. A todo el mundo le ha gustado lo que he ido llevando a comidas o cenas, en Navidad o entre amigos. Entre ellas, la Torta de laranja, que ha tenido más de 8000 visitas hasta ahora en el blog y la Coca de chocolate y mandarina, que le va a la zaga. Otras recetas dulces, no van a salir por ahora a la luz porque no tuve ganas de hacerles foto y ya las repetiré o no. 

Cuando les decía que eran sin azúcar, se asombraban y no notaban la diferencia. Yo sí que la noto, es mínima, pero como ya tengo alguna experiencia… Otras veces, incluso han sido ellos los que me han pedido que lo hiciera sin azúcar y la satisfacción ha sido la misma. En todos los casos, además de disfrutar, hemos tomado dulce más sano y con unas pocas menos calorías. Es importante que añada, que el azúcar de abedul, como cualquier edulcorante, no se debe consumir en exceso, porque también tiene efectos secundarios y en el caso de personas diabéticas, no sólo se trata de evitar azúcar, sino también, los hidratos que aportan las harinas y el resto de ingredientes de la receta dulce.

Este bizcocho en forma de rollos rellenos de crema pastelera de chocolate, se me ocurrió porque tenía que ser práctica. No éramos muchos, pero, era por la noche y teníamos que ir andando transportando el dulce. Se me ocurrió cortar el bizcocho, montarlo en la bandeja y servirlo una vez allí, cortado en trozos. No quedaba muy bonito presentado, una vez cortado y por eso, me llevé naranjas y adorné los rollos con trozos de rodajas de naranja cortadas por la mitad. Fue un éxito.
Ingredientes

Del bizcocho

- 4 huevos L a temperatura ambiente 
- 130 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 110 g de harina de repostería tamizada

Para el relleno


Para espolvorear

- nuez picada, a gusto
*una bandeja para hornear, de bordes bajos y de 30×35 cm aproximadamente
*una fuente o bandeja para servir

Antes de empezar…

- Picar la nuez en el vaso, con golpes de turbo, en un robot, picadora e incluso, a mano.

- Precalentar el horno a 170°, calor arriba y abajo (he comprobado que si se hornea a menos temperatura, es más difícil que se rompa al enrollarlo y desenrollarlo).

- Forrar una bandeja de horno con una hoja de papel sulfurizado (poner unos pegotes pequeños de mantequilla en la bandeja para que el papel quede bien pegado).

Preparación en TMX

Del bizcocho

- Poner la mariposa en las cuchillas y verter los huevos junto con el azúcar de abedul o el azúcar. Programar 6 minutos, 37º, velocidad 3. La mezcla, triplicará su volumen.

- Cuando acabe el tiempo, programar sin temperatura otros 6 minutos a velocidad 3.

- Añadir la harina (previamente tamizada y echándola alrededor de la mariposa). Programar, 4 segundos, velocidad 3. 

- Retirar la mariposa y, con la ayuda de la espátula, ir mezclando con cuidado con movimientos envolventes. Comprobar que no quedan grumos.

- Verter la mezcla sobre la bandeja de horno ya preparada. Extenderla con cuidado. Dar un golpe sobre la superficie de trabajo con el fin de que no haya burbujas de aire. 

Preparación tradicional

Del bizcocho

- Separar las claras de las yemas. Batir las claras a punto de nieve con una pizca de sal. En otro bol, batir las yemas con el azúcar.

- Agregar a las yemas, la harina tamizada. Mezclar con una espátula e incorporar las claras, mezclando con cuidado con movimientos envolventes. Comprobar que no quedan grumos.

- Verter la mezcla sobre la bandeja de horno ya preparada. Extenderla con cuidado. Dar un golpe sobre la superficie de trabajo con el fin de que no haya burbujas de aire. 
Horneado

- Hornear unos 10 minutos a 170º, dependerá de cada horno. No debe dorarse pero tampoco tiene que quedar crudo. Si se dora, se puede romper al enrollarlo.

- Colocar un paño de cocina humedecido con agua sobre la superficie de trabajo. Cuando el bizcocho esté horneado y caliente, volcarlo directamente sobre el paño dejando el papel en la parte superior. Despegar el papel con cuidado.

- Enrollar el bizcocho con mucho cuidado y con la ayuda del paño, irlo tensando poco a poco a la vez que se va enrollando. Envolver en papel film apretando bien. Dejarlo enfriar. 

Montaje 

- Despegar el paño húmedo del bizcocho con cuidado.

- Distribuir por encima parte de la Crema pastelera de chocolate y licor de naranja

- Enrollar con delicadeza el bizcocho relleno de la crema. No pasa nada si se rompe por algún lado. Enrollarlo de nuevo.

- Envolver con papel film y dejar en la nevera unas horas. 

- Cortar trozos de bizcocho relleno tratando que sean del mismo tamaño e ir colocándolos en una fuente o bandeja. Es necesario elegir una fuente en la que quepan todos los rollos de bizcocho relleno.

- Recubrir con el resto de crema. 

- Espolvorear la superficie con la nuez picada. 

Notas:

- No está muy dulce. Se puede preparar el bizcocho y la crema el día anterior, rellenar el bizcocho, envolverlo en papel film y finalizar todo al día siguiente.

- Se puede utilizar en vez de nueces, almendra picada u otro tipo de fruto seco. La nuez se oscurece y se pone un poco fea, por lo tanto, es mejor picarla y espolvorearla antes de cortar las porciones y servir. Yo lo sé porque tuve que hacer las fotos, cortando las porciones en casa. Cuando lo serví, horas más tarde, comprobé que la nuez se había oscurecido.

- En vez de la crema pastelera, podemos elegir otro relleno.

- Podemos embeber el bizcocho con zumo de naranja o con licor, pero, como la crema ya llevaba, no le añadí licor. También, porque quería cortar porciones y, como, era para llevar a una cena, no quería arriesgarme a que quedara demasiado blando o soltara demasiado jugo.

Bon profit!